Santiago de Chile, Noviembre 1999

 

Club Deportivo Manquehue

Rama de Vóleibol

Objetivos y Visión 2000 - 2004

 

 

Club Deportivo Manquehue = CDM

 

I. Generalidades

 

I.1.Los derechos y obligaciones de cada uno de los/as jugadores/as y entrenadores/as del departamento técnico (DT) se estipulan en este concepto.

 

I.2.La directiva precede la rama, a su jefe técnico y a la totalidad de los entrenadores. El DT está subordinado disciplinariamente al Coordinador de Deportes del Club y estarán sujetos a todos los reglamentos vigentes legales y del Club

 

I.3.Los equipos CDM-I practican Vóleibol de alto rendimiento; a partir del equipo CDM-2, Vóleibol de rendimiento. El Jefe Técnico elabora cada uno de los puntos esenciales junto a los entrenadores a su cargo y los presenta a la directiva para su discusión y autorización.

 

I.4.Una estructura sana del Club y de las ramas sólo puede existir si se promueve la juventud en forma amplia y efectiva, como también con un trabajo en equipo activo y comunicativo, lo que tiene que ser fomentado por el DT..

 

I.5.El debido comportamiento frente a otros entrenadores/as, jugadores/as y árbitros/as es un principio moral obligatorio, que deberá estar inserto en la imagen de nuestro Club. Es tarea del DT velar que este principio se respete.

 

I.6.Decisivo para el Club es también el compromiso que adquieran los jugadores/as activos/as. Un Club como el CDM necesita personas que además tengan funciones fuera del campo de juego (planilleros, árbitros, material, campeonatos, etc). El DT deberá fomentar la motivación dentro de sus propios jugadores como también la de sus colegas, para que los jugadores/as se convenzan de ello.

 

I.7.La salud física y estabilidad síquica de todos los jugadores/as deberá ser considerada en forma debida y seria al buscar el éxito, sobretodo en el caso de los jóvenes que aún no pueden tomar la responsabilidad sobre sí mismos. En caso de lesiones o dolores, la reconvalescencia tendrá absoluta prioridad. Los entrenamientos y el stress deberán reducirse correspondientemente o interrumpirse en forma temporal En caso de problemas de salud más graves o más largos, se deberá consultar inmediatamente un médico. Después de operaciones o pausas por lesiones más prolongadas es imprescindible un entrenamiento de acondicionamiento, eventualmente bajo control de un fisioterapeuta. En caso de problemas síquicos, el/la entrenador/a, el capitán y eventualmente también el jefe técnico deberán conversar con el/la jugador/a y en caso fuese necesario, también con los padres, si se trata de un/a jugador/a joven. Si el rendimiento escolar o de formación fuese deficiente, tendrán que hacerse concesiones, debiéndose elaborar en conjunto con el/la jugador/a, colegio y padres una planificación Voléibol-Colegio. Si fuese necesario, habría tomar contacto con el Cuerpo Técnico o la Dirección del Colegio. El Jefe Técnico deberá preocuparse por estos principios y asegurarse que los demás entrenadores también los cumplan.

 

 

II. Los Equipos

 

II.1.La rama estará formada por los siguientes equipos:

 

CDM-1 Vóleibol de alto rendimiento

CDM-2, Vóleibol de rendimiento

CDM-3, Vóleibol con metas de rendimiento

CDM-4, CDM-5 y Vóleibol recreativo

 

II.2.El primer Equipo (CDM-1)

 

El CDM-1 es un equipo que tiene tradición, pero lamentablemente sólo en varones. De hecho, hoy en día no existe el equipo de damas. Requisitos para el desarrollo a mediano o largo plazo de este equipo de damas es un entrenador/a competente, un buen conocimiento y seguimiento de la escena regional y nacional de Vóleibol, un trabajo recíproco en lo que respecta la información y comunicación con la directiva y el valor de fomentar jugadores/as jóvenes, incluso disminuyendo posibles metas de resultados y posicionamiento en los torneos. Los jugadores/as se reclutan de las jugadoras del Club, pero también de los colegios de habla alemana que tienen un convenio con el CDM. El/la entrenador/a es responsable de la planificación y realización como también de la asistencia general del equipo. Las metas del equipo se han de formular en conjunto con el Jefe Técnico y presentado año a año a la directiva y el director de rama correspondiente. En un corto hasta mediano plazo, el equipo de varones tiene que mejorar sustancialmente su técnica, táctica, condición física y síquica, con el objetivo de lograr el Campeonato Chileno sin riesgo alguno. La incorporación de jóvenes imprescindible. Además de los campeonatos nacionales, se debiera fomentar la posibilidad de financiar actividades internacionales, tanto con la organización como también para asistir a campeonatos (sobretodo Argentina y Brasil)

 

II.3.El segundo Equipo (CDM-2)

 

El CDM-2 son equipos (Damas y Varones) en los que juegan jugadores/as talentosos, los que aspiran llegar más arriba o aquellos que han logrado aquí su nivel de rendimiento. A ellos pertenecen ex-jugadores/as del equipo CDM-1 y sirve a los jugadores/as talentosos como trampolín para incorporarse al CDM-1, o como equipos que han logrado su meta de rendimiento. El/la entrenadora se compromete a seguir entrenando estos/as jugadores/as, ya sea en forma individual o colectiva. Juveniles con talentos especiales, que están previstos para ingresar a mediano plazo al primer equipo, asisten a los entrenamientos adicionales del CDM-1 y CDM-2.

 

II.4.El tercer Equipo (CDM-3)

 

El CDM-3 se ubica entre los equipos de rendimiento y el deporte recreativo. El equipo juega y entrena de tal forma que se cumplan las metas de rendimiento que le permitan permanecer en el torneo y mantenerse en forma. El grado de entrenamiento y la percepción de rendimiento también se ajustarán a las metas sociales. El CDM-3 además puede, entre otros, servir como trampolín a los juveniles talentosos que hayan concluído en gran medida con el entrenamiento básico y que hayan logrado en mayor o menor grado su meta de rendimiento, para subir nuevamente de categoría o en equipo. Estos principios son especialmente válidos para aquellos jóvenes, que por su edad dejan el equipo de los Juveniles, teniendo la opción de calificarse para uno de los dos primeros equipos. El entrenador/a tiene la obligación de formar a los jóvenes en forma individual e integrarlos al equipo.

 

II.5.El cuarto y quinto Equipo (CDM-4, CDM 5)

 

El CDM-4 y CDM-5 forman su plantel bajo su propia responsabilidad, debiendo entrenar y jugar permanentemente en base a equipos (Damas y Varones) de mayores de 30 y 40 años, especialmente ex-jugadores del CDM.

 

 

 

 

II.6.JUVENILES (18-20 años)

 

Seleccionados JUVENILES son aquellos jugadores/as que tengan el potencial y la actitud de poder o querer jugar en uno de los dos primeros equipos. Se entrenarán y formarán correspondientemente. Los Juveniles que pertenecen al plantel, entrenarán por lo general y en forma permanente tres veces por semana.

 

El equipo JUVENILES se recluta de los JUVENILES y MENORES más talentosos y comprometidos. Los MENORES en el equipo JUVENIL tienen que poseer una actitud de rendimiento sobresaliente, un gran potencial y conocimientos avanzados en lo que respecta la técnica y táctica.

El equipo JUVENILES practica Vóleibol de rendimiento. Actitudes de rendimiento son prerequisitos para su integración en el equipo. Lo que respecta la formación, en primer lugar se encuentran los aspectos condicional-atléticos, tácticos individuales, técnicos, emocionales, comunicativos y mentales. En una segunda etapa sigue la formación táctica colectiva para así formar un Equipo de JUVENILES cerrado y eficiente.

 

Los MENORES en el equipo de JUVENILES juegan adicionalmente en un eventual equipo JUVENILES-B, si su participación es necesaria para lograr un mejor posicionamiento. JUVENILES con un especial talento como también aquellos que se destaquen en los entrenamientos y en el juego, pueden o debieran entrenar adicionalmente por lo menos en uno de los equipos superiores (CDM-1 o CDM 2). Además se debieran ordenar juegos adicionales en los campeonatos de los equipos superiores del CDM, para así, en base de un mejor nivel de juego, optimizar la formación mediante el juego. (opcional).

 

Para JUVENILES que no posean metas de rendimiento, se podrán incorporar al CDM-II o CDM-III, debiendo ser obligación del DT prestarle igual atención que a los/as jugadores/as de rendimiento.

 

II.7.MENORES (16 y 17 años) e INFANTILES (14 y 15 años)

 

Las categorías de MENORES-JUVENIVLES que a continuación se mencionan también son válidas para INFANTILES-MENORES. Los MENORES son equipos que entrenan y juegan Vóleibol con metas de rendimiento.

 

A los equipos INFANTILES y MENORES debieran ser seleccionados jugadores/as con el mayor potencial mental físico-síquico y sobretodo del deporte escolar de habla alemana en Santiago. Una excepción constituyen aquellos MENORES que, por sus excelentes condiciones dentro del ámbito de la promoción óptima, ya se encuentran en el equipo de rendimiento de los JUVENILES y juegan en el CDM-1 o CDM- 2.

 

Los MENORES pertenecientes al plantel entrenan en forma permanente mínimo tres veces por semana; los INFANTILES dos veces por semana. Si el entrenador responsable de los JUVENILES y MENORES así lo sugiere, los mejores y más talentosos jugadores pueden entrenar adicionalmente una vez por semana con los JUVENILES. Si el recargo es muy alto (entrenamiento o juegos), se puede ofrecer en casos excepcionales un entrenamiento alternativo en el equipo JUVENILES máximo una vez por semana. En todo caso, prerequisito para ello es una actitud de rendimiento ejemplar del jugador/a en el equipo de MENORES.

 

El juego en conjunto además deberá intensificar las relaciones entre los dos equipos, por un lado para incentivar y a plazo medio ayudar a la integración de los integrantes del plantel de MENORES en el equipo de los JUVENILES y por el otro intensificar las funciones de liderazgo y solidaridad del plantel de los JUVENILES frente a los MENORES.

Un intercambio de informaciones abierto con los padres sobre el recargo es obligatorio. Para los más pequeños del plantel de MENORES no se debiera autorizar un horario que implica entrenamientos de más de tres veces por semana.

 

En el caso de los INFANTILES y MENORES, además de enseñarles técnicas y tácticas fundamentales individuales, debiera transmitírseles sobretodo actitudes mentales y síquicas en el sentido de metas y actitudes de rendimiento. Este proceso de aprendizaje se debiera transmitir con cautela, pero en forma continuada, no como una obligación, sino que en forma de un ofrecimiento con la alternativa "Si o No" al deporte de rendimiento, pero sí dando a entender las consecuencias que ello implica a mediano plazo su integración en planteles posteriores. Con respecto al desarrollo de conciencia de rendimiento, los INFANTILES y MENORES debieran ser informados por su entrenador en forma sensitiva y cautelosa, pero a su vez abierta y honesta sobre su potencial, nivel de rendimiento y posibilidades futuras.

 

 

III. Exigencias a los jugadores/as a partir de los Infantiles

 

Todas las capacidades que a continuación se enumeran caracterizan a la personalidad de un/a jugador/a joven y debieran ser fomentadas:

  • Capacidad de recargo físico y síquico (Colegio-Deporte)
  • Querer
  • Juego limpio
  • Inteligencia de juego
  • Ambición
  • Responsabilidad
  • Capacidad de equipo (comportamiento social)
  • Fortaleza mental (capacidades emocionales y cognitivas)
  • Dominio de gestos básicos voleibolísticos
  • Verificación del rendimiento antes del ascenso
  • Aprendizaje de la auto-evaluación realista

 

 

IV. Exigencias al entrenador/a

 

IV.1. Exigencias generales

 

El éxito a cualquier precio no está en primer plano para los INFANTILES y MENORES. Los logros del equipo como el fomento universal e individual de los jugadores/as deberán ser alcanzados mediante medios razonables y limpios. El entrenador/a tiene que sentirse responsable frente a su equipo y debiera poseer o desarrollar las siguientes capacidades y preocuparse de las tareas que a continuación se detallan:

 

  • Capacidades analíticas (análisis de errores en el transcurso de los movimientos)
  • Capacidades profesionales (formación de entrenador)
  • Capacidades de motivación
  • Capacidades de comunicación (contacto con los padres, con otros entrenadores/as tanto colegas en el Club como de colegios de habla alemana y con sus propios jugadores)
  • Estar en condiciones de fomentar las capacidades individuales y universales de cada jugador/a, ya sean o no relacionadas con el voléibol.
  • Formación de los jugadores en los INFANTILES, MENORES y JUVENILES como también de jugadores en sus posiciones específicas que juegan en equipos activos.
  • Participación en las sesiones de planificación de juego.
  • Conocimiento del reglamento
  • Planificación de la carrera de los/as jugadores/as y presentación objetiva sus los límites (auto-evaluación realista).
  • Apoyo a los jugadores/as en caso de crisis.
  • Elaboración en conjunto con los entrenadores/as de rendimiento de un concepto en el campo táctico (sistemas tácticos fundamentales y sus adaptaciones correspondientes, denominación de pases y jugadas, etc.)

 

  

 

 IV.2. Exigencias específicas

 

Los JUVENILES deberán ser entrenados por personalidades firmes y fuertes.

Ellos están en contacto con los entrenadores/as de rendimiento y asisten a los entrenamientos del equipo CDM-1 como también a los entrenamientos de los otros equipos (CDM-2, CDM-3, JUVENILES y MENORES, deporte escolar)

 

 

V. Promoción

 

V.1. Generalidades

 

El CDM está conciente, que la promoción de la juventud constituye la base primordial para el éxito a largo plazo. Es por ello que el CDM fomenta en forma activa la juventud, a la que considera como su propia seguridad básica , así como también como un aporte al trabajo juvenil en el sentido de responsabilidad social común.

 

V.2. Las metas

 

El CDM aspira seguir adelante con el desarrollo del rendimiento en los equipos jóvenes del Club y mejorar su rol de liderazgo en Chile.

 

A través de su participación en campeonatos nacionales, el CDM aspira promover el fomento de su juventud más allá de lo regional.

 

El CDM desea ser para la juventud, los padres, la comunidad y otros clubes de la región una contraparte atractiva y de confianza, buscando la colaboración dirigida con los colegios y otras organizaciones a los que se les permite el ingreso a los equipos del Club.

 

El CDM además desea seguir siendo a futuro creador de talentos dentro de las colonias alemanas en Chile, para lo cual es esencial una estrecha colaboración con los colegios de habla alemana de Santiago, buscando compromisos de beneficio mutuo en cuanto a cargas de entrenamiento compartidas, flexibilidad ante situaciones de conflicto y estrecha comunicación.

A niños y jóvenes con talento y orientados al rendimiento se les deberá dar la posibilidad de seguir desarrollándose en entrenamientos adicionales de vóleibol.

 

V.3. Los principios

 

Los jóvenes en el CDM practican voléibol de rendimiento. Los mejores jóvenes juegan en la siguientes secuencia de rendimiento, CDM-1, CDM-2, JUVENILES, MENORES e INFANTILES.

 

V.4. Las exigencias a los jugadores/as

 

El punto de partida decisivo para su selección al equipo de JUVENILES, MENORES e INFANTILES son las aptitudes personales y requisitos para el vóleibol de rendimiento. Estos pueden ser:

Capacidad de recargo, querer, espíritu de superación, responsabilidad, auto-conciencia crítica, inteligencia, compromiso con el equipo y el CDM, disposición y deseo de lucha, capacidades cognitivas y emocionales, poder expresivo, donde lo uno se origina del otro. Los requisitos físicos (estatura, constitución ósea y muscular, salud) y sociales (colegio, familia) son otros criterios a considerarse en la selección y fomento. A éstos se agregan los requisitos técnico, tácticos, mentales y condicionales que son fundamentalmente necesarios.

 

No se puede renunciar a un contacto directo con los padres y entrenadores / directivas de los colegios, como tampoco a las metas fijadas por CDM para el equipos. Los padres tienen que ser motivados para que visiten los juegos. El apoyo que reciban de su casa es un requisito importante. Los problemas escolares hay que tomarlos en serio (excepciones y comprensión), como también problemas físicos y síquicos.

 

 

V.5. Los criterios de formación

 

V.5.1. La formación de la personalidad

 

Las aptitudes mencionadas en capítulo el V.4. tienen que ser formadas y fomentadas en forma consecuente. No se puede renunciar a formas de entrenamiento mentales, emocionales y comunicativos (con y sin balón). Sueños errados o una insuficiente actitud de rendimiento tienen que en lo posible ser eliminados tempranamente en forma cautelosa, pero sí categórica. Jugadores/as en crisis o dudas tienen que ser acompañados y apoyados, no dejándolos inmediatamente de lado. Al formar el plantel hay que preocuparse de que los/as jugadores/as talentosos no asciendan demasiado rápido. Tienen que ganarse el ascenso igual que todos los demás jugadores/as. Estos principios también rigen al seleccionarlos para un campeonato.

 

 

V.5.2. Formación voleibolística

 

Básicamente todo entrenador de cada equipo CDM, que entrena y selecciona a los/las jugadores/as para los partidos, tiene la obligación de guiarse por los siguientes principios implícitos en la formación:

 

  • Asesoramiento personal intensivo y permanente con el fin de lograr fomentar en forma óptima cada una de las personalidades voleibolísticas.

 

  • La formación y asesoramiento técnico, táctico, atlético y mental se deberá adaptar en forma individual y permanente.

 

  • En lo posible, durante el entrenamiento se debieran llevar a cabo una gran cantidad de contactos con la pelota, óptimamente distribuídos.

 

  • Definir en forma individual el entrenamiento y selección de jugadores/as para que jueguen en otros equipos, para así, bajo consideración de las metas de cada uno de los equipos, lograr el fomento individual y óptimo.

 

  • Suficiente participación en juegos, que eventualmente puede ser alcanzada a través de juegos adicionales en otros equipos.

 

Para los Jóvenes del CDM, la formación técnica-táctica se lleva a cabo en los entrenamientos de los equipos durante la semana, además de eventuales entrenamientos de los días domingo y en campamentos de entrenamiento. Sobretodo jugadores/as con deficiencias técnicas debieran participar en los entrenamientos adicionales. Jugadores técnicamente más débiles del CDM-2, JUVENILES y MENORES, además de realizar el entrenamiento normal, pueden participar en entrenamientos adicionales de formación durante el período de preparación. Jóvenes técnicamente fuertes y ambiciosos pueden participar en el entrenamiento de formación con un acento especial en lo que se refiere a una mayor exigencia en el campo de la táctica, velocidad, fuerza y altura de acción en los equipos CDM-1, CDM-2 o JUVENILES, bajo consideración de los problemas escolares, de formación técnica y de salud que pudieran originarse.

 

V.5.3. Entrenamientos y juegos adicionales

 

Jugadores de los equipos INFANTILES, MENORES, JUVENILES y CDM-2 aptos para ser promovidos y talentosos y con el correspondiente espíritu y potencial, en principio pueden participar en los entrenamientos de los equipos superiores y jugar en juegos adicionales de estos equipos. Pero a su vez, con ello no puede sufrir el trabajo de entrenamiento, las metas fijadas para los campeonatos, la disciplina y la solidaridad dentro del equipo. Para la participación de jugadores/as en los entrenamientos y juegos adicionales en equipos superiores, éstos, además de poseer el talento correspondiente, tendrán que ganarse esta participación a través de una actitud de rendimiento y una participación ejemplar durante los entrenamientos y juegos. Estas posibilidades adicionales se entienden como medidas de fomento especiales de incentivo, premiación y motivación.

 

La decisión sobre la participación de jóvenes en entrenamientos y juegos superiores adicionales la tiene en última instancia el entrenador correspondiente al equipo en el que juegan y entrenan primordialmente y en coordinación con el Jefe Técnico.

 

Jóvenes con un talento especial pueden y deben participar en entrenamientos adicionales de los equipos superiores. Los entrenadores del equipo inferior y superior tienen derecho a sugerencia. El entrenador del equipo superior decide finalmente sobre la realización de entrenamientos adicionales, siempre y cuando el Jefe Técnico haya expresado su conformidad. El entrenador del equipo inferior, que en definitiva es responsable del jugador/a, fomentará, siempre que le sea posible, las posibilidades de entrenamientos adicionales en un nivel más alto y deberá estar dispuesto a hacer concesiones. El sí supervisa que se cumplan los principios de "exigencia", "integración táctica", "integración social" y "fomento óptimo".

 

Las exigencias físicas y síquicas tienen que ser calculadas y controladas en cada uno de los casos por los entrenadores correspondientes y se deberán considerar además como base al autorizar la participación en entrenamientos y juegos adicionales. El principio "por lo menos un entrenamiento semanal con cada equipo, en el cual los jóvenes juegan campeonatos", deberá ser respetado en forma estricta (integración táctica-social). El bienestar de los jugadores/as, junto con la capacidad de recargo síquico y físico, es otro criterio secundario que se ha de considerar al admitir que jugadores/as participen en entrenamientos y juegos adicionales.

 

Un fomento óptimo en los entrenamientos de equipos superiores se garantiza con la aprobación del entrenador responsable de fomentar en forma dirigida a los jóvenes mediante correcciones técnicas e individual-tácticas, como también mediante la participación adecuada en los entrenamientos de equipos superiores. Una participación adecuada en los entrenamientos se basa en una forma adecuada de entrenamiento (contenidos de entrenamientos técnicos e individual-tácticos en vez de entrenamientos tácticos colectivos) y el principio "en lo posible una gran cantidad de contactos con la pelota". Una función de relleno de "segunda categoría" hasta llegar al punto de roles netamente de saque no corresponden a este principio.

 

Las conversaciones sobre la participación en entrenamientos y juegos adicionales se han de realizar en lo posible con la debida antelación. Es de desear que los entrenadores de equipos superiores realicen para jugadores/as adeptos interesantes de equipos inferiores, entrenamientos especiales en intervalos regulares durante el período de preparación - pero a lo menos para jugadores/as del propio equipo que técnicamente e individual-tácticamente sean más débiles. Con ello el entrenador de un equipos superior tiene la posibilidad de formarse un cuadro exacto sobre el potencial y el nivel actual de un talento que forma parte de un equipo inferior, como también constituye esto el primer paso importante para que jugadores/as jóvenes se integren socialmente en equipos superiores en lo que respecta la planificación y participación a mediano plazo. En caso se tratase del mismo entrenador para el nivel inferior y superior, se ha de consultar al Jefe Técnico.

 

VI. Formación de plantel

 

Los planteles se definen en una reunión conjunta de entrenadores/as poco antes del término de temporada. La reunión será dirigida por el Jefe Técnico, concluyendo con un resultado, luego de haber sostenido reuniones regulares con otros entrenadores de equipos durante la temporada. Los jugadores CDM no serán consultados ni informados directamente. El deseo del entrenador/a del equipo superior tiene prioridad, pero una vez discutido durante las reuniones. El/la entrenador/a responsable no da aprobaciones/promesas/acuerdos de ninguna especie sobre el destino de los distintos jugadores de su equipo en la siguiente temporada, ni tampoco manifiesta antes de la reunión la información recibida por el/la entrenador principal sobre posibles incorporaciones de jugadores/as al CDM, a no ser que el cambio haya sido determinado/aprobado con antelación. Los entrenadores/as de los equipos darán a conocer a los jugadores correspondientes la nueva división al término de la temporada.

 

Si un/a jugador/a presenta objeciones serias y fundamentadas contra la división prevista, éstas tendrán que ser examinadas en forma seria por el entrenador/a responsable. Si no se llega a un acuerdo, el jugador puede plantear su posición en una reunión con el Jefe Técnico y los/las entrenadores/as. La decisión definitiva es obligatoria.

 

En caso de distribuciones poco claras, el jugador correspondiente participará hasta más tardar las vacaciones de verano en por lo menos un entrenamiento en cada uno de los equipos en cuestión. La decisión tendrá que haberse tomado hasta las vacaciones de verano. Si en caso de reemplazos jugadores tienen que ser redistribuídos durante la temporada, en forma regular o definitiva, se llevará a cabo antes una conversación entre el entrenador/ra correspondiente con el Jefe Técnico. A continuación se informará al jugador sobre la decisión. El tiene que ser informado sobre las razones de su redistribución como también deberá ser motivado para su función de suplente. El entrenador o la entrenadora responsable del equipo suplente informa al jugador sobre su "filosofía de participación" que intenta llevar a cabo.

 

 

VII.Mini-Vóleibol y la actual "Escuela de Vóleibol"

 

A partir del 2000 nuestra Escuela de Vóleibol deberá seguir creciendo. Pero si sólo procedemos bajo el lema exclusivo Vóleibol, se estancará la admisión de nuevos niños, e incluso eventualmente se reducirá, ya que el Vóleibol es un tipo de deporte que exige muchas habilidades técnicas de los/as jugadores/as los que demoran en lograrse. Es importante, que estén en concordancia tanto la formación básica deportiva y como también la sensibilidad de espacio y tiempo con la pelota, sicomotricidad y es ahí donde nuestra rama deberá guiar a los niños, mediante "peloteos" adecuadas, a la diversión y juego. Antes de que los niños se especialicen muy tempranamente, nuestra meta debiera consistir en reclutar niños bajo el lema "Al comienzo está la pelota :" El Grupo Deportivo de Juegos con Pelota". Lógicamente que estos niños pueden más adelante seguir practicando el Vóleibol con nosotros, pero también pueden cambiarse a Fútbol, Baloncesto, Hockey u otros juegos con pelota. Sólo es importante que nosotros en primera instancia tengamos mediante este Grupo Deportivo de Juegos con Pelota el acceso a los niños potencialmente talentosos. A pesar de que a algunos observadores a veces se les hace difícil mantener la visión global, de por cierto que todo esto tiene su orden: los/las principiantes deberán aprender jugando el manejo con la pelota de Vóleibol - que para ellos es bastante grande - y además los gestos básicas del golpe de dedos y golpe de antebrazo, mientras que otros grupos más avanzados ya practican en forma indirecta por ejemplo el saque o el remache. Lentamente se deberá alcanzar el el Minivóleibol (3 contra 3 o 4 contra 4) como etapa transitoria - con aprox. 12 años - hasta poder alcanzar el "Juego de los Grandes".

 

De ahí en adelante ya se comenzará con la táctica de juego en forma más seria: Seis adelantado o atrás, sombra del bloqueo, zaguero, armador… ¡ Incluso los términos tienen que ser aprendidos! Pero como esto se practicará en forma intensiva dos veces por semana, habrá que preocuparse que la transición del campo de juego pequeño al grande sea la mitad de difícil de lo que parece ser a primera vista.

 

A pesar de que hoy día ya se trabaja muy bien en esta dirección, nos encontramos en una calle sin salida: muchas otras disciplinas deportivas comienzan con niños de 5 o 6 años. Con Vóleibol 2 o 3 años más tarde. Es por ello que el desarrollo, la promoción y la realización de un concepto de acuerdo al lema "Grupo Deportivo de Juegos con Pelota" es tan importante. La elaboración deberá ser desarrollada por el/los entrenador/es responsable/s y tendrá que ser discutida en detalle con el Jefe Técnico (también se deberá actualizar continuamente) y presentar para su autorización a la directiva. Se deberán incorporar además recomendaciones para su promoción.

 

Preocuparse en forma activa para incorporar nuevos niños, tanto internos del Club o a través de colegios de habla alemana, es y debe ser una tarea fundamental del entrenador de estos grupos y del Jefe Técnico. La complementación con los colegios y no la exclusividad de jugadores de Club es fundamental en esta etapa, que incluso llegará hasta instancias de la categoría INFANTIL.

 

VIII. Vóleibol Recreativo

 

Hoy en día se trata de unos pocos ex-jugadores, más un grupo de adultos mayores que juegan en la mañana. Se elaborará un nuevo concepto para desarrollar este campo, donde se motivará a los padres de nuestros niños y a jugadores jóvenes. Se subentiende que también se pueden motivar a otros interesados dentro del Club. Una diferenciación en el nivel se equiparará con un entrenamiento específico y eventual separación en grupos. El entrenador responsable, junto con el Jefe Técnico, tendrá que desarrollar un concepto básico y presentarlo a la directiva hasta Marzo del 2000.

 

IX. Objetivos Competitivos

 

El objetivo central del CDM es competitivo a partir de la categoría MENORES; desde ESCUELA hasta INFANTILES con metas de rendimiento. Más allá de los resultados en las competencias, se valorará el tipo de trabajo técnico-táctico, motivación y espíritu de equipo, complementación e interacción con colegios e incluso universidades, así como el crecimiento en la cantidad y calidad de jugadores/as.

Dentro de este contexto será fundamental la participación de cada uno de los integrantes del DT, en instancias regulares de intercambio y fomento dentro del Club, con los colegios y la asociación en cuyas competencias participa el CDM. El DT asimismo participará activamente en la organización y participación de torneos de invitación nacionales e internacionales, cuyo objetivo es incrementar el roce de juego de nuestros equipos, así como el fomento del espíritu de grupo.

 

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Presidente Rama de Vóleibol: Ricardo Gevert
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